En vísperas de dejar de fumar.

Tira esas cosas obvias, como ceniceros y encendedores, y también haz una limpieza a fondo del interior de tu coche, para quitarle el olor fuerte a tabaco. ¿Y por qué no quitar el cenicero y el encendedor del coche y guardarlos en un armario?
Si tienes un sillón favorito donde te gusta fumar, también retíralo. Examina tu vida y encontrarás muchas cosas que te recuerdan a tu pasado. Muévelas, escóndelas o tíralas.
Una vez que hayas eliminado todas las cosas de tu vida de antes, toma un respiro y prepárate para tu nueva vida. Ha llegado el momento de reunir todo lo que necesitarás para el día cuando dejes de fumar.
•Ten a la mano los sustitutos para la nicotina o las medicinas. Y recuerda que algunas de las medicinas que no contienen nicotina requieren que comiences a usarlas una semana antes del día cuando dejas de fumar.
•Ten a la mano una botella de agua que puedas rellenar. Así, podrás refrescar el paladar fácilmente. También ayudará a mantener lleno tu estómago. Un estómago vacío es a veces lo que puede darte las ganas de fumar. Te recomendamos que siempre tengas a la mano una botella de agua durante la mayor parte de la primera semana en la cual hayas dejado de fumar.
•Compra cosas que puedas masticar. Zanahorias, apio, palillos de dientes, ramitas de canela, dulces sin azúcar, chicles sin azúcar. Llena tu refrigerador con tentempiés saludables y distribuye los dulces por toda la casa, en el coche y en la oficina. Que siempre estén a la mano, así como lo hacías con los cigarrillos – lo mejor sería en tu bolsillo.
•Encuentra algo para mantener ocupadas las manos. Quizás una pelota o juguete de hule. Uno de nosotros, aquí en EX, compró una caja de palitos de madera que se usan para mezlar el café con el azucar o la crema. Que sea algo que te sirva a ti.
•Haz unas copias de tus “Razones Por Qué Quiero Dejar de Fumar.”
•Revisa, una vez más, para asegurar que no hayas dejado guardada una cajetilla de cigarrillos en el coche o en el bolsillo de algún abrigo en el armario.
•Echa toda la ropa a la lavadora. La ropa del fumador tiene un olor fuerte, el cual no echarás de menos.
•Tal vez te convendría una visita al dentista. Con el tiempo, el fumar ha manchado tus dientes. Una buena limpiada y pulida de dientes puede darte ánimo y también darte otra razón para continuar siendo un EX.
Todo esto es importante. Recuerda que, entre más hagas mientras dejas de fumar, mejor estarás.