Resiste la tentación.
Algunas de las razones principales que motivan un desliz son: el estar de mal humor, el estar de buen humor, el alcohol, el que te ofrecen un cigarrillo, y el cafecito o el té. Sabrás que corres riesgo de caer en la tentación (sufrir un desliz) si comienzas a usar la excusa de “solamente voy a fumar uno.”
A continuación, te proporcionamos algunas maneras de luchar contra la tentación:
- Habla por teléfono con un amigo.
- Trata de subir varios pisos de un edificio por la escalera. La falta de aliento te recordará el por qué dejaste de fumar.
- Mejor…sal a caminar por unos treinta minutos. El hacer ejercicio te distrae y ayudará a disminuir las ganas de fumar.
- Pídele apoyo al entrenador que has designado para ayudarte a dejar de fumar. Llama al 1-800-QUIT-NOW, o vuelve a la página en la cual apuntastes tus razones para dejar de fumar.
- No pidas que te regalen cigarrillos. Si no puedes aguantar las ganas de fumar, cómprate tus propios cigarrillos, y no hagas que otros se sientan culpables del que hayas sufrido un desliz.
- No compres una cajetilla de cigarrillos en el mismo lugar donde sientes las ganas de fumar. El tener que caminar hasta la tienda más cercana (y, a cada paso, sentir el remordimiento) te forzará a pensar en lo que estás a punto de hacer.
- Aún cuando, de hecho, compres una cajetilla de cigarrillos y fumes, deja de hacerlo, pero YA. Tira la cajetilla de cigarrillos, antes de que fumes otro.
- Si estás embarazada, llama a tu doctor o a un consejero para dejar de fumar al 1-800-QUIT-NOW y pide ayuda.
- Mantén tu boca ocupada con algo más que un cigarrillo. Mastica goma, come algo de fruta, usa un popote o un palillo de dientes, chupa un dulce o un caramelo, prueba una varita de canela o una paleta de dulce, toma agua o jugo, muerde trozos de zanahoria – lo que sea para retrasar el uso del cigarrillo puede ayudarte a que pase la ansiedad del antojo.
- Haz algo con tus manos – teje, cose, juega con una liga de hule, sostén una pluma o un lápiz, dibuja o haz garabatos, aprieta una pelota de hule, escribe una carta o empieza un diario, juega a las cartas o un video-juego – lo que sea que mantenga tus manos ocupadas sin cigarrillos.
- Si estás embarazada, recuerda por qué dejaste de fumar en primer lugar – por tu bebé.





